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sábado, 29 de agosto de 2026

Economía

Cae el flujo de remesas a México tras doce años de crecimiento

Los envíos de dinero desde Estados Unidos registraron una contracción del 4.6% anual, marcando el fin de una racha histórica de expansión en las transferencias.

Redacción Hora Tras Hora
Foto: forbes.com.mx

Por primera vez en más de una década, el flujo de remesas hacia México ha mostrado una tendencia negativa al registrar una caída del 4.6% en comparación con el mismo periodo del año previo. Esta contracción rompe una racha ininterrumpida de doce años de incrementos constantes, consolidada como una de las principales fuentes de divisas para la economía nacional. Los datos reflejan un cambio significativo en las condiciones financieras que perciben los hogares mexicanos que dependen de estos ingresos para su sustento básico.

Especialistas financieros y analistas del mercado laboral señalan que el debilitamiento de la economía estadounidense es un factor determinante en este fenómeno. La desaceleración en la creación de empleos en sectores clave donde se concentra la mano de obra mexicana, como la construcción y los servicios, ha reducido la capacidad de ahorro y envío de los trabajadores migrantes. Esta situación ha sido monitoreada de cerca por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México ante el impacto que representa para el consumo interno en diversas entidades federativas.

Asimismo, la actual política migratoria implementada por la administración del presidente Donald Trump en Estados Unidos ha generado un clima de incertidumbre que afecta directamente el flujo de capitales. Las restricciones más estrictas y los controles fronterizos reforzados han complicado la movilidad y la estabilidad laboral de los connacionales, quienes enfrentan mayores obstáculos para mantener sus niveles de envío. Estas acciones administrativas han influido en la percepción de riesgo y en la operatividad de las transferencias electrónicas internacionales.

Desde las oficinas gubernamentales, se ha enfatizado que el seguimiento a esta tendencia es una prioridad dentro de la política económica para prevenir afectaciones mayores en las regiones con alta dependencia migratoria. Aunque las autoridades mantienen canales de comunicación con los consulados para evaluar el impacto en los trabajadores, el escenario actual sugiere una etapa de ajuste ante un entorno internacional menos favorable para la migración laboral. El comportamiento de las remesas en los próximos meses será fundamental para determinar si esta caída representa un hecho coyuntural o el inicio de una fase prolongada de estancamiento.

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